Archive for the ‘Arte’ Category

Francesca Woodman (1958-1981)

27 diciembre, 2010

Rhode Island, Providence

1972-75,  Boulder, Colorado

“Untitled”,1975-76,  Providence, Rhode Island

“Horinzontale”  1976-77,  Providence, Rhode Island

New York,  1979

Semiotics of the kitchen (1975) – Martha Rosler

21 diciembre, 2010

¿Los penetrados?

24 octubre, 2010

Una farsa en ocho actos

Acto I: hombres blancos penetran a mujeres blancas

Los penetrados, obra del polémico artista Santiago Sierra, es una pieza de vídeo de 45 minutos de duración dividida en ocho actos, grabada con una cámara en ángulo fijo en El Torax, Tarrasa, el 12 de octubre de 2008. En ella, según explica Sierra, se pueden ver todas las combinaciones posibles de sexo anal entre hombres y mujeres, de raza blanca y negra.

Acto II: hombres blancos penetran a hombres blancos

Acto III: hombres blancos penetran a mujeres negras

Los penetrados pretende instar a la reflexión sobre el miedo ancestral que provoca la inmigración, que el autor equipara al miedo primario a “que nos den por culo”. Así, en la noticia que con motivo de su exhibición en Madrid publicó El País, además de apuntar a la inmigración y la cuestión racial como dos constantes en su trayectoria, el propio Sierra sostiene que “el arte aparentemente menos político es el más instrumentalizado políticamente. Todo arte es político, pero normalmente quien se fotografía con el poder asegura tener sólo un interés poético”.

Acto IV: hombres blancos penetran a hombres negros

Acto V: hombres negros penetran a mujeres negras

Sin embargo, como suele ocurrir, en el pretendido catálogo de sexo anal que Sierra retrata y muestra orgulloso de su atrevimiento, nos encontramos con una monumental y atronadora ausencia; en realidad una falla que parece no suturarse nunca, ni siquiera en un ámbito artístico supuestamente crítico como el que representa el propio Sierra: no aparecen mujeres penetradoras. En esta obra las mujeres siempre son representadas como sujetos pasivos, cuya única posibilidad es la de ser penetradas.  Sorprende la falta de imaginación de este artista (o su rígida y rancia interpretación de lo que es “dar por el culo”) cuando,  denunciando el racismo y la xenofobia de forma tan “transgresora” cae en el olvido de que cualquier ser humano independientemente de su raza, procedencia o sexo puede penetrar y ser penetrado analmente. Aquí nos preguntamos de qué sirve la denuncia del racismo y la xenofobia si en el mismo acto de denuncia -en realidad puro cinismo- se incurre, una vez más, en la discriminación primigenia e insuperable del machismo.

Acto VI: hombres negros penetran a hombres negros

Acto VII: hombres negros penetran a mujeres blancas

Acto VIII: hombres negros penetran a hombres blancos

A Santiago Sierra, para ser verdaderamente político y transgresor, se le olvidan ocho posibilidades de  puños, dedos, dildos y una infinidad de objetos:

1. mujer blanca penetra a hombre blanco

2. mujer blanca penetra a hombre negro

3. mujer blanca penetra a mujer blanca

4. mujer blanca penetra a mujer negra

5. mujer negra penetra a hombre negro

6. mujer negra penetra a hombre blanco

7. mujer negra penetra a mujer negra

8. mujer negra penetra a mujer blanca.

Odd Nerdrum

17 septiembre, 2010

Odd Nerdrum, nacido en Suecia en 1944, es un pintor noruego que, con un álito clásico y partiendo de lo figurativo a partir del tenebrismo de Caravaggio, Ribera o Rembrandt, plasma en sus obras un mundo oscuro, arcano y onírico a la par que amenazante.

Nerdrum por lo general sitúa sus obras en un mundo vacío, mítico y feísta que en ocasiones lo emparenta con Dalí o De Chirico, como otras -por lo fantástico- con Marc Chagall o Ernst. Sin embargo, una de las peculiaridades de Nerdrum -si no la mayor- es que se trata de un pintor del cuerpo humano entendido en todo su amplio espectro; es un investigador, casi un explorador como L. Freud o F. Bacon en pintura o Peter Watkin en fotografía, de los vericuetos del cuerpo y por extensión, de las profundidades de la epidermis y de la carne humana; su obra es un inagotable catálogo de cuerpos, de carne, del que por supuesto no está excluido él mismo.

Como podemos observar en la muestra que aquí ofrecemos, entre sus obsesiones más frecuentes se encuentra la escatología; Nerdrum también es autor de un manifiesto denominado On kitsch.

Según Johan Conradie, Nerdrum usa el tenebrismo como un modo de belleza y un instrumento para enfatizar estados psicológicos. El tenebrismo aquí sería un mecanismo kitsch muy efectivo para crear una impresión de realismo y la así llamada realidad mientras apunta a los sentimiendos y emociones humanas más profundas. Conradie sostiene que el tenebrismo en Nerdrum cuestiona las verdades establecidas sobre la modernidad y su efecto en el ser, de tal forma que pone de manifiesto una forma negativa de trascendencia.

Para Nerdrum, no es el arte clásico, sino el moderno, el que representa lo reaccionario.

Bodybuilders (2008) – Joachim Ladefoged

14 agosto, 2010

Ladefoged took a mixture of black and white and colour photography at the Danish Bodybuilding Championship in 2001 and similar events in the ensuing years, underexposing the subjects to make them appear darker still. The resulting snaps are assembled in a book, Mirror (the title a nod to his models’ narcissism) published in 2008. The Independent.

“For me, personally, these people are all strangely photogenic,” he says. “Bodybuilding is like theatre in many ways. The tan -which they use to cast shadows across their muscles, so they can be picked out easily on stage- makes them look haunting, or like they are from another planet. This is the case with the women especially, whose fake breasts are, funnily enough, the only way you can tell them apart from the men”.

“I thought their eyes told a story”

La marca del género (1985) – Monique Wittig

7 julio, 2010

Ahn Duong

La forma abstracta, lo general, lo universal, eso es lo que significa el llamado género masculino, porque la clase de los hombres se ha apropiado de lo universal para ellos. Debemos comprender que los hombres no nacen con una facultad para lo universal y que las mujeres no están reducidas desde su nacimiento a lo particular. Lo universal se lo han apropiado desde siempre los hombres, y siguen haciéndolo. Esto no ocurre por arte de magia, sino que debe hacerse. Es un acto, un acto criminal, perpretado por una clase contra otra. Es un acto cometido en el nivel de los conceptos, en la filosofía, en la política. Y el género, al reforzar una categoría particular sobre las mujeres, supone una medida de dominación. El género es muy dañino para las mujeres cuando se utiliza el lenguaje. Peor aún. El género es ontológicamente una imposibilidad absoluta.

Monique Wittig, El pensamiento heterosexual y otros ensayos, Egales, Madrid, 2006.
Trad. Javier Sáez y Paco Vidarte.

Hermafrodito – Ovidio

30 junio, 2010

La metamorfosis de Hermafrodito y Salmacis (1520), Jan Gossaert  (Mabuse)

Entonces en verdad complació él, y de su desnuda figura por el deseo
Sálmacis se abrasó; flagran también los ojos de la ninfa
no de otro modo que cuando nitidísimo en el puro orbe
en la opuesta imagen de un espejo se refleja Febo;
y apenas la demora soporta, apenas ya sus goces difiere,
ya desea abrazarle, ya a sí misma mal se contiene, amente.
Él, veloz, con huecas palmas palmeándose su cuerpo
abajo salta, y a las linfas alternos brazos llevando
en las líquidas aguas se trasluce, como si alguien unas marfileñas
estatuas cubra, o cándidos lirios, con un claro vidrio.
“Hemos vencido y mío es” exclama la náyade, y toda
ropa lejos lanzando, en mitad se mete de las ondas
y al que lucha retiene y disputados besos le arranca
y le sujeta las manos y su involuntario pecho toca,
y ahora por aquí del joven alrededor, ahora se derrama por allá;
finalmente, debatiéndose él en contra y desasirse queriendo,
lo abraza como una serpiente, a la que sostiene la regia ave y
elevada la arrebata: colgando, la cabeza ella y los pies
le enlaza y con la cola le abraza las expandidas alas;
o como suelen las hiedras entretejer los largos troncos
y como bajo las superficies el pulpo su apresado enemigo
contiene, de toda parte enviándole sus flagelos.
Persiste el Atlantíada y sus esperados goces a la ninfa
deniega; ella aprieta, y acoplada con el cuerpo todo,
tal como estaba prendida: “Aunque luches, malvado”, dijo,
“no, aun así, escaparás. Así, dioses, lo ordenéis, y a él
ningún día de mí, ni a mí separe de él.”
Los votos tuvieron sus dioses, pues, mezclados, de los dos
los cuerpos se unieron y una faz se introduce en ellos
única; como si alguien, que juntos conduce en una corteza unas ramas,
al crecer, juntarse ellas, y al par desarrollarse contempla,
así, cuando en un abrazo tenaz se unieron sus miembros,
ni dos son, sino su forma doble, ni que mujer decirse
ni que muchacho, pueda, y ni lo uno y lo otro, y también lo uno y lo otro, parece.
Así pues, cuando a él las fluentes ondas, adonde hombre había descendido,
ve que semihombre lo habían hecho, y que se ablandaron en ellas
sus miembros, sus manos tendiendo, pero ya no con voz viril,
el Hermafrodito dice: “Al nacido dad vuestro de regalos,
padre y también genetriz, que de ambos el nombre tiene,
que quien quiera que a estas fontanas hombre llegara, salga de ahí
semihombre y súbitamente se ablande, tocadas, en las aguas.”
Conmovidos ambos padres, de su nacido biforme válidas las palabras
hicieron y con una incierta droga la fontana tiñeron”.

Metamorfosis, Libro IV, Sálmacis y Hermafrodito

WuKongMangMangRan – Manabu Yamanaka

16 junio, 2010


For reasons unknowable, not every life is welcomed into this world. And yet for a fleeting moment this tiny embryo, barred from admission before ever having the chance to utter its first cry, bequeathed to me an everlasting image of its perfect beauty. Manabu Yamanaka sobre su serie WuKongMangMangRan.

Por alguna razón inexplicable, no toda vida es bienvenida a este mundo. Y aún durante un breve momento, este diminuto embrión excluido del mundo aún antes de tener la posibilidad de articular su primer grito, ha dejado en mí una imagen imperecedera de su perfecta belleza.

Manabu Yamanaka is a photographer whose work is distinctly disturbing. Disturbing because the five series he’s accomplished thus far –Arakan, Fujohkan, Gyahtei, Dohshi and Jyoudo– all focus on societal outcasts, like street people, the elderly and the physically deformed. Distinct because he chooses his subjects according to how well they personify certain tenets of Buddhism; primarily the disregard of the flesh for transcendent spiritual aims. Aileen Torres.

Aileen Torres: Each series of photos has subjects that are atypical -each group is outside of mainstream society, either by choice or chance-. What compels you to photograph these people?

Yamakata: A Buddhist concept: “Everything in this world has bodhisattva” [a divinity that] transforms into a human being or thing and comes to us to save [us from] our suffering. I think that things people don’t want to look at give a message to us. The subjects I chose in the past are beggars [Arakan], corpses [Fujohkan], old women [Gyahtei], handicapped people [Jyoudo], and refugees. All the subjects are outside of mainstream society, but they give messages to us when we look at them in the life-size pictures. My quest is to seek out splendid beauty among ugliness.

Pandroginia

7 junio, 2010

Genesis P-Orridge y Lady Jaye acuñaron este término para designar un experimento vital y conceptual basado en la relación que los unía. Su principal objetivo era deconstruir las ficciones del yo. Como práctica y muestra del amor que se profesaban, ambos se propusieron parecerse lo más posible el uno al otro, en un intento de erradicar las fronteras de la identidad  de género y derruir las barreras de la individualidad. Para ello, procedieron a la modificación de sus cuerpos por medio de la cirugía plaśtica (implantes en el pecho, retoques en la nariz y barbilla, etc.) y se presentaban peinados, vestidos y maquillados de la misma manera. El ser resultante sería el pándrogino Breyer P-Orridge.

In the 1990s, P-Orridge began a collaboration with the performance artist Lady Jaye Breyer, which focused on a single, central concern—deconstructing the fiction of self. Influenced again by “cut-up” techniques and frustrated by what they felt to be imposed limits on personal and expressive identity and on the language of true love, P-Orridge and Lady Jaye applied the strategy of “cutting-up” to their own bodies, in an effort to merge their two identities, through plastic surgery, hormone therapy, cross-dressing and altered behavior, into a single, “pandrogynous” character, “BREYER P-ORRIDGE”. They embraced a painterly, gestural approach to their own bodies, making expressive and startling use of signifiers like eyebrows, lips, and breasts, in order to resemble one another as much as possible.

The work was an exercise in elective, creative identity, and a test of how fully two people could integrate their own lives, bodies, and consciousnesses, a symbolic gesture towards evolution and true union. Although Lady Jaye passed away in 2007, the project continues with Genesis embodying the entirety of BREYER P-ORRIDGE.

http://www.genesisbreyerporridge.com/bio.html

La barbuda de Peñaranda (1590) – Juan Sánchez Cotán

26 mayo, 2010

Varias décadas antes de que José de Ribera pintase su célebre Mujer barbuda, Sánchez Cotán (más conocido por sus bodegones) ya había abordado este tema, en consonancia con la fascinación de la nobleza de la época por los fenómenos humanos, retratando a Brígida del Río, una mujer provista de una larga y frondosa barba blanca que, de no ser por el nombre y su indumentaria que la representan convencionalmente como mujer, podría perfectamente haberse tratado de una muestra de travestismo.Además, el retrato de Sánchez Cotán fue empleado años más tarde como ilustración para uno de los emblemas morales de la obra del mismo título del lexicógrafo español Sebastián de Covarrubias. La inscripción que adorna la estampa (ne trumque et utrumque/ni lo uno ni lo otro) está tomada de un pasaje de las Metamorfosis de Ovidio (IV, 379) que habla del Hermafrodita, un ser doble, cuyo sexo es “ninguno y los dos a la vez”. Sin embargo, el emblema referido demoniza a Brígida del Río como paradigma del monstruo, estigmatizándola como “siniestro y malaguero”; así, dice lo siguiente:

Soy hic, et hec, et hoc. Yo me declaro,

Soy varón, soy muger, soy un tercero,

Que no es uno ni otro, ni está claro

Qual destas cosas sea. Soy terrero

De los que como a mostro horrendo y raro,

Me tienen por siniestro y malaguero.

Advierta cada qual que me ha mirado,

Que es otro yo si vive afeminado.

Emblema 64, Centuria II. Emblemas morales, Sebastián de Covarrubias, 1610.