Archive for 16 julio 2010

Hipertricosis e hirsutismo

16 julio, 2010

Antonietta González, Lavinia Fontana, 1595

Antonietta González, Lavinia Fontana, 1595

La hipertricosis (del griego hyper, por encima, más allá y thrix, trichos, pelo) se define como un crecimiento excesivo de vello corporal en un área definida y a una edad determinada del paciente. La hipertricosis puede ser congénita o asociada a enfermedades como hipotiroidismo, anorexia nerviosa, dermatomiositis; también puede aparecer asociada a medicamentos como minoxidil, fenitoina, hidrocortisona, penicilamina y ciclosporina. Difiere del hirsutismo en que el pelo no es terminal y con crecimiento en todo el cuerpo, no sólo en las áreas sensibles a los andrógenos.

El hirsutismo es la presencia de pelos duros, gruesos y terminales en zonas andrógeno-dependientes, con o sin hipertricosis. También puede ser definido como el crecimiento, bajo la influencia de andrógenos, de pelo terminal en mujeres en áreas dónde habitualmente no debería tenerlo.  Por lo general el hirsutismo es una condición inofensiva y tiende a ser hereditaria, sin embargo, a muchas mujeres les parece molesto o incluso vergonzoso. Un ejemplo sería el crecimiento de vello en la barba y el bigote, pero también en la parte baja del abdómen, la espalda o las extremidades. En muchas ocasiones no puede ser descubierto su origen preciso, si es fisiológico o patológico, pues hay un gran espectro de variedad biológica. El aumento del crecimiento del cabello normalmente empieza en la pubertad bajo la influencia de andrógenos y permanece durante los años reproductivos. Es muy común un cierto grado de hirsutismo después de la menopausia. Es preciso diferenciarlo de la hipertricosis que no es más que el aumento  de crecimiento del pelo en áreas no androgénicas y que, además, no suele ser de origen endocrino.  Por tanto, lo que define el hirsutismo como tal no es la cantidad sino la calidad del pelo desarrollado.

La marca del género (1985) – Monique Wittig

7 julio, 2010

Ahn Duong

La forma abstracta, lo general, lo universal, eso es lo que significa el llamado género masculino, porque la clase de los hombres se ha apropiado de lo universal para ellos. Debemos comprender que los hombres no nacen con una facultad para lo universal y que las mujeres no están reducidas desde su nacimiento a lo particular. Lo universal se lo han apropiado desde siempre los hombres, y siguen haciéndolo. Esto no ocurre por arte de magia, sino que debe hacerse. Es un acto, un acto criminal, perpretado por una clase contra otra. Es un acto cometido en el nivel de los conceptos, en la filosofía, en la política. Y el género, al reforzar una categoría particular sobre las mujeres, supone una medida de dominación. El género es muy dañino para las mujeres cuando se utiliza el lenguaje. Peor aún. El género es ontológicamente una imposibilidad absoluta.

Monique Wittig, El pensamiento heterosexual y otros ensayos, Egales, Madrid, 2006.
Trad. Javier Sáez y Paco Vidarte.