Archive for 26 mayo 2010

La barbuda de Peñaranda (1590) – Juan Sánchez Cotán

26 mayo, 2010

Varias décadas antes de que José de Ribera pintase su célebre Mujer barbuda, Sánchez Cotán (más conocido por sus bodegones) ya había abordado este tema, en consonancia con la fascinación de la nobleza de la época por los fenómenos humanos, retratando a Brígida del Río, una mujer provista de una larga y frondosa barba blanca que, de no ser por el nombre y su indumentaria que la representan convencionalmente como mujer, podría perfectamente haberse tratado de una muestra de travestismo.Además, el retrato de Sánchez Cotán fue empleado años más tarde como ilustración para uno de los emblemas morales de la obra del mismo título del lexicógrafo español Sebastián de Covarrubias. La inscripción que adorna la estampa (ne trumque et utrumque/ni lo uno ni lo otro) está tomada de un pasaje de las Metamorfosis de Ovidio (IV, 379) que habla del Hermafrodita, un ser doble, cuyo sexo es “ninguno y los dos a la vez”. Sin embargo, el emblema referido demoniza a Brígida del Río como paradigma del monstruo, estigmatizándola como “siniestro y malaguero”; así, dice lo siguiente:

Soy hic, et hec, et hoc. Yo me declaro,

Soy varón, soy muger, soy un tercero,

Que no es uno ni otro, ni está claro

Qual destas cosas sea. Soy terrero

De los que como a mostro horrendo y raro,

Me tienen por siniestro y malaguero.

Advierta cada qual que me ha mirado,

Que es otro yo si vive afeminado.

Emblema 64, Centuria II. Emblemas morales, Sebastián de Covarrubias, 1610.

To-be-looked-at-ness

19 mayo, 2010

Il a repassé ma jupe (2004) - Ahn Duong

In a world ordered by sexual imbalance, pleasure in looking has been split between active/male and passive/female. The determining male gaze projects its fantasy on to the female figure which is styled accordingly. In their traditional exhibitionist role women are simultaneously looked at and displayed, with their appearance coded for strong visual and erotic impact so that they can be said to connote to-be-looked-at-ness.

(En un mundo regido por la desigualdad sexual, el placer de mirar está  dividido entre activo/masculino y pasivo/femenino. La mirada masculina determinante proyecta sus fantasías sobre la figura femenina que se organiza de acuerdo con aquella. En su tradicional papel exhibicionista las mujeres son a la vez miradas y exhibidas, con su apariencia fuertemente codificada para causar un fuerte impacto visual y erótico, por lo que puede decirse que connotan una “ser-mirada-idad”.)

Laura Mulvey, “Placer visual y cine narrativo”, 1975.

La tenia

13 mayo, 2010

La tenia, también llamada solitaria, es el más temido e indeseado huésped del cuerpo humano. La tenia es un gusano, del género platelminto, clase cestoda, de forma acintada que vive como parásito en el intestino de las personas y de muchos otros vertebrados e invertebrados; generalmente se transmite por mediación de la carne de ciertos animales (buey, cordero, caballo y, sobre todo, cerdo) ingerida cruda o poco cocida.

La tenia causa dos tipos de enfermedades parasitarias, según sean producidas por su fase adulta o larvaria. Se llama teniasis a la que ocurre por la presencia de sus formas adultas, cuando se alojan en el intestino del huésped definitivo, y cisticercosis o cenurosis a la producida por sus formas larvales, intermedias o juveniles, al afectar a los hospedadores intermediarios en sus tejidos u órganos internos.

La tenia adulta, que vive en el hospedador principal, consta de una cabeza (escólex) con la que se adhiere fuertemente a las paredes del intestino delgado mediante ventosas o ganchos, seguida de un cuerpo plano formado por numerosos anillos reticulados (proglótides) que se forman a partir aquella, al ser hermafroditas cada uno de sus segmentos posee un aparato reproductor masculino y otro femenino que produce huevos por sí mismo; el cuerpo se extiende como una cinta, con una longitud que puede alcanzar de unos centímetros a ocho metros o más. En un mismo hospedador puede haber varias tenias entrelazadas y algunas veces, este parásito puede subir hasta el estómago.

Para completar su ciclo vital las tenias han de pasar por dos hospedadores. Cuando maduran los anillos o segmentos se desprenden repletos de huevos fecundados que son expulsados al exterior al defecar. Para continuar el ciclo, los debe ingerir otro animal, el hospedador secundario, los huevos hacen eclosión en su aparato digestivo, a continuación las larvas atraviesan la pared del aparato digestivo y migran a diversos tejidos, formando quistes que pueden permanecer en reposo durante años. En el intestino humano en unos dos meses el quiste se convierte en una tenia adulta.

Cuando un hospedador consume carne con quistes se infecta y desarrolla una tenia adulta que queda en el interior de su aparato digestivo. El ser humano es el hospedador principal de varias especies de tenias que, en general, no producen demasiadas molestias, también actúa de hospedador secundario de otras especies.

Las principales clases de tenia son:

La solitaria (Taenia solium), una especie de tenia propia de la carne de los cerdos que se encuentra muy extendida en países de Asia, América Central y América del Sur. Se trata de un gusano intestinal plano de entre dos y cinco metros que utiliza al hombre como huesped definitivo. Es la responsable de la infecciónes conocidas como teniasis y cisticercosis. La primera enfermedad se produce al comer carne infectada cruda cuando las larvas enquistadas en este animal eclosionan en el intestino humano y producen nuevas solitarias. La cistercosis se produce cuando lo que se ingiere son los huevos, en este caso no se produce el desarrollo definitivo del animal, sino que las larvas nacidas se enquistan en los organos del cuerpo.

Las tenias de las vacas (Taenia saginata), es la tenia propia del ganado vacuno donde vive enquistada. Al ingerir la carne contaminada se desarrolla la tenia en el intestino humano. Este tipo de tenia no produce quistes en las personas.

La tenia del pescado (Diphyllobothrium latum). Este tipo de parásito es muy habitual en personas de paises que comen carne cruda, vive en peces de agua dulce y es responsable de una enfermedad que se la conoce como infección por tenia del pez o diphyllobothriasis.

La tenia del perro (Echinococcus granulosus). Aparece en el perro y otros cánidos, como el lobo o el chacal y algunos otros animales como el búfalo o el cerdo. Los humanos se infectan al comer su carne cruda y producen quistes en órganos como el hígado o los pulmones.

De las treinta y dos especies de tenia reconocidas que parasitan a diversos animales sólo la tenia saginata y la tenia solium causan la enfermedad en el ser humano.

Síntomas. Normalmente la infeccion por tenias no presenta síntomas, el único indicio válido viene dado por las heces, que contienen periódicamente anillos de tenia. Sin embargo, hay otros síntomas que pueden aparecer y hay que tener en cuenta, tales como un apetito feroz acompañado a veces por un adelgazamiento enorme, comezones en la nariz y en el ano, cólicos, dolores de cabeza, y a veces insomnio;  más raramente se produce en algunos pacientes dolor de vientre, diarrea o, cuando la tenia se situa en el yeyuno, puede producir deficiencia de vitamina B12 con aparición de anemia. Cuando se produce autoinfección con la solitaria o cistercosis, los posibles quistes ocasionados en el cerebro producen convulsiones.

Tratamientos preventivos. Hay que someter a prolongada cocción las carnes, en especial la de cerdo y evitar, desde luego, las carnes crudas así como beber agua contaminada con segmentos o huevos de tenias. La falta de higiene en personas que han tocado la zona anal o las heces contaminadas con huevos puede conducir a la infección de otras personas.

Así pues, como medidas a tener en cuenta: lavar bien las frutas y verduras que tengan que comerse crudas, lavar bien la ropa de las personas afectadas y no compartir toallas, lavarse bien las manos antes de comer y evitar rascarse la zona anal al sentir el escozor o picor, lo cual suele ser muy habitual en niños pequeños. Con ello se evitaran tanto las posibles erosiones de la piel de la zona como la posibilidad de contagio a otras personas o autocontagio

Tratamientos curativos. Los métodos de expulsión tradicionales de este parásito son numerosos (la corteza de la raíz o del tronco del granado, el helecho macho, las semillas de calabaza o la ensalada vermífuga), pero si bien éstos podrían provocar la evacuación del cuerpo de la solitaria, no aseguran la eliminación de la cabeza, a partir de la cual se desarrollará de forma inevitable una nueva tira de anillos. Así pues, ante la sospecha o la aparición de cualquiera de los síntomas arriba referidos se debe poner el caso en manos de su médico, que iniciará el tratamiento médico (esteroides, albendazol y anticonvulsivantes), o incluso quirúrjico, más adecuado en función del estado de desarrollo de la tenia. Para asegurar un resultado completo, hay que proceder a un análisis de las heces que contienen la tenia que determinará finalmente si la cabeza ha sido o no expulsada.

Amor 77

6 mayo, 2010

Y después de hacer todo lo que hacen, se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se peinan, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son.

Julio Cortázar, Un tal Lucas, 1979.