Four (Flux film nº 16, 1966) – Yoko Ono

Más allá de la ignorancia habitual que rodea a la persona de Yoko Ono, que la tiene únicamente por la viuda de John Lennon (de hecho, en una ocasión el propio Lennon dijo de ella que “era la artista desconocida más famosa del mundo: todo el mundo conoce su nombre pero nadie su obra”) o del tópico que la sataniza por ser la instigadora de la ruptura de los Beatles, Ono es una de las artistas más importantes de la vanguardia de los años sesenta y uno de los miembros del influyente y multidisciplinar grupo Fluxus, del que también formaron parte artistas como John Cage, Nam Jun Paik, La Monte Young o Joseph Beuys.

Entre la extensa y variada producción artística que Ono ha desplegado en varios campos (música, performance, audiovisual, instalaciones, escultura, body art…) se encuentran varias piezas audiovisuales. Tal vez de entre ellas sea Four la más conocida: un desfile naturalista de culos en movimiento que, a modo de sinécdoque visual y en un primerísimo plano que divide en cuatro la pantalla, fuerza  al espectador -por medio de un extradiegético e imaginario plano/contraplano- a entablar una relación dialéctica, ya no cara a cara sino más bien cara a culo, con la imagen de la casi siempre oculta parte trasera de nuestro cuerpo.  Tampoco podemos pasar por alto la conexión o la fina línea -no tan simbólica- que esta pieza dibuja entre ambos planos: la cara, y con ella el ojo, pero también la boca, y el culo, y con él el ano; verdaderos principio y fin o alfa y omega del cuerpo humano.

Number Four - Yoko Ono 026_0001

La propia naturaleza del plano fijo continuado mostrando un torrente indiferenciado de culos sitúa de inmediato al espectador que lo contempla en la condición de voyeur, de mirón, al que por el proceso de inversión del conocido axioma nietzscheano, el culo termina por mirar directamente a los ojos (o, en este caso, hipnotizar e incluso devorar), interrogándolo y cuestionándolo radicalmente. Así, por medio de una simple pirueta visual (el acercamiento al culo, un mero plano de detalle), al exponerlos desnudos y descontextualizados, puras coordenadas x e y asexuadas (aunque no por ello asexuales), esta pieza consigue desactivar la mirada normativa que tradicional y socialmente recae sobre él. Es decir, al mostrar simples culos descabezados e innominados, meros glúteos autónomos más o menos atractivos por sí solos, subvierte la mirada del espectador acostumbrado a tomarlos como la prolongación de un cuerpo dado. De esta forma, dinamitando la escopofilia al uso, provoca en el espectador una sexualidad transgenital -o transgénero- forzosa, poniendo de manifiesto como única conclusión posible la artificial construcción del deseo y la inevitable y temida universalidad del culo y de su oscuro núcleo, el ano. En definitiva, Four nos brinda la silenciosa metáfora de que, de espaldas a las lecturas culturales de nuestra genitalidad y, a pesar de la pretendida reglamentación de la mirada, todos somos uno, o mejor, todos somos ano. El culo deviene por fin ente suprahumano transversal, intercambiable y universal.

5 comentarios to “Four (Flux film nº 16, 1966) – Yoko Ono”

  1. Dirty Pants Says:

    ¡Yo quiero ser un glúteo de Yoko Ono!

  2. Sporting Deveraux Says:

    There’s also this very influential piece from Bob Fleming:

  3. Glúteo Alterno Says:

    I have always depended on the kindness of strangers…

  4. Logan Says:

    The video is no longer available.
    I am not amused.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: